Es muy raro ver mi depa casi vacío. Este fue el primer depa que compre. Que susto cuando firmaba los papeles!
Lo mas emocionante fue empezar a decorarlo, instalar el piso flotante resulto toda una odisea pues decidí hacerlo yo mismo. Si, sin ninguna experiencia en el ramo, empece una noche a las 10 y termine casi 23 horas después, la noche siguiente a eso de las a las 9. Por supuesto que quedo con muchas pifias e irregularidades, que lejos de molestarme, me encantaron…le daban al piso un aspecto de madera un tanto usada y “vivida”. De a poquito le fui dando vida, arreglándolo a mi gusto.
La decoración era totalmente cinematográfica: había una cortina de baño de “Amor sin Barreras”, posters de películas, fotos de lobby de cine antiguo. El lugar estelar estaba lleno de miniposters de una de mis pasiones: El cine Chileno.
Y si hablamos de pasiones no puedo dejar de mencionar mis muebles, muchos de ellos diseñados por Phillipe Starck (obtenidos de la manera mas increíble, que por supuesto no revelare, solo diré que no pague por ellos su precio real).
Debo reconocer que el depa siempre fue mas disfrutado por sus dueñas legitimas; mis gatas Carmen y Pitica, son ellas las que han colonizado cada rincón de el.
Desde hace 3 años, cada 6 meses hacia una renovación de cuadros, cortinas y sabanas. Con excepción del semestre ultimo por que la economía no estaba como para cambios.
Muchas historias de comida. Solía hacer noches de película con mis amigos cinefilos, que terminaban siendo bacanales de comida exquisita o de tomar el te con palta y otras delicias. Y la clásica fiesta de navidad, la primera semana de diciembre.
Extrañare a mi querida vecina que regaloneaba a mis gatas, a mi vecino del frente exhibicionista y parrandero, mis caminatas al cine y a Lincoln Road.
La vida en Miami llega a su fin.
Adios Miami te extrañare. Hola New York, por favor trátame bien.
